Si en el lugar encontramos trabas
en la circulación energética,
rechazos u otro problema específico, donde la armonización según
el Feng Shui no es suficiente, recurrimos a elementos y
técnicas personales y transpersonales para su eliminación.

Analizamos la historia del lugar
y de sus habitantes.
Investigamos qué problemas emocionales pudieron afectar a los ocupantes actuales, los anteriores
o los vecinos.
Una vez detectado el origen del problema, procedemos a curar esos viejos y nuevos dolores impresos
en muros, muebles y espacios habitados.